¿CÓMO DEFENDER LOS INTERESES ESPAÑOLES EN BRUSELAS?

Tras las históricas elecciones al Parlamento Europeo que acabamos de vivir, comienza una legislatura que marcará el rumbo de la Unión Europea y el futuro de los 500 millones de personas que la componen.
Con esta nueva etapa por delante, conviene, como quien hace los propósitos de año nuevo, definir unos ambiciosos objetivos europeos y por supuesto, españoles.

Allá por 1996, nuestro socio director, Emiliano Alonso, escribía sobre la necesidad de defender los intereses españoles en Bruselas. En su artículo, publicado en el periódico El País, reflexionaba sobre el papel de nuestros sectores y empresas en la definición y posterior defensa de estos intereses.

En esta IX legislatura no podemos permitirnos dejar de lado, una vez más, esta necesaria tarea. Debemos poner en valor ante la UE sectores clave para España como el turismo, la agricultura, la ganadería, la industria de la construcción, la automovilística, la producción de energía y las virtudes comerciales de nuestros puertos, entre otros. Y como si fuéramos precisamente uno de los grandes veleros que en estos puertos amarran, tenemos que dirigirnos hasta el puerto en el que España tiene que volver a atracar con determinación: las instituciones comunitarias.

¿Y cómo hacer esto? Emiliano Alonso lo explicaba de forma clara:

“conseguir una defensa eficaz de los intereses españoles en Bruselas pasaría por tres líneas de acción prioritarias: reducir la excesiva distancia entre el poder político y los sectores económicos, la creación de un secretariado general de cooperación económica europea que permita preparar estrategias de representación y defensa con suficiente antelación y, por último, un aprovechamiento nacional óptimo de todos los canales del Estado español en política europea (en particular, la Administración central y las autonomías)”.

Para ello, proponía una idea que ayudaría a conseguirlo: la creación de un secretariado general de cooperación económica europea, dependiente del Gabinete del presidente del Gobierno. Este “permitiría monitorizar iniciativas comunitarias de particular transcendencia para los sectores económicos y, a continuación, poner en marcha estrategias de representación y defensa en Bruselas, en concreto a través de la Representación Permanente de España ante la UE”.

Con estas propuestas de acción se crea, además, una estrecha cooperación con la Administración comunitaria y en ningún caso una ardua lucha entre la UE y España. Pues, tal y como señalaba nuestro socio director, “contribuir a la construcción europea no es decir a todo que sí, sino negociar desde posturas constructivas que permitan salvaguardar un núcleo duro de intereses sectoriales concretos”.

Justamente, gran ejemplo reciente de la salvaguarda de los intereses nacionales preservando el interés general europeo, ha sido el logro por parte de Alonso & Asociados de que toda Europa considere el modelo concesional español de autobús una referencia en movilidad. Gracias a la labor del equipo se ha conseguido el mantenimiento de este modelo y con ello la garantía de que todos los municipios españoles tengan asegurado el acceso a un transporte público de calidad, algo que no sucedería si, como se establecía en la propuesta de la Comisión Europea, el mercado se hubiera liberalizado, pues las compañías de autobús hubieran explotado solo las rutas más rentables. No es el único éxito de Alonso & Asociados durante sus más de treinta años de singladura por aguas de Bruselas: el sector de los productos de construcción, la alimentación y la energía han sido testigos de otros logros.

Los resultados electorales obtenidos han construido un Parlamento Europeo más fragmentado que nunca, en el que las dos fuerzas políticas históricas, el Partido Popular Europeo y los Socialistas y Demócratas Europeos han perdido la hegemonía de la cámara, dejando paso al ascenso del grupo liberal ALDE y del Partido Verde.
Debido a estos resultados, se está produciendo una batalla por la presidencia de la Comisión Europea sin precedentes. Y en esta pugna por el liderazgo de la Unión, España tiene mucho que decir y así se ha demostrado con la reunión mantenida entre el primer ministro francés, Emmanuel Macron y el presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, en la que han compartido opiniones sobre quién debe liderar la Comisión.

Con un creciente interés de los españoles por la Unión Europea, una nueva legislatura con grandes desafíos por delante y los puestos más importantes por negociar, nunca el viento había estado tan a favor y hay que aprovecharlo. Las velas ya están tejidas y llevan años esperando a ser izadas hacia una misma dirección.

Una buena estrategia pasa forzosamente por un diálogo abierto, claro y permanente. Esta debe poseer en su núcleo las tácticas de negociación y como fin último, la transmisión de la voz ciudadana. Para su creación, podrá inspirarse en los valores y principios del lobby, pues esto es justo lo que le define, el diálogo, la negociación y la defensa de la democracia participativa. En el libro El lobby en la Unión Europea. Manual del buen uso de Bruselas (Madrid, 2016), cuyo autor es nuestro socio director, Emiliano Alonso, se explica de forma detallada cómo desenvolverse en las instituciones comunitarias para conseguir los objetivos deseados. Puede encontrar la última versión del libro (2016) aquí y si tiene alguna cuestión al respecto, por favor no dude en contactarnos en info@alonsoasociados.com o en el +32(0)2 230 70 40.

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