Los usuarios del bus de enhorabuena gracias a Europa

Los ciudadanos europeos van a tener garantizada una buena movilidad gracias a la decisión del Parlamento Europeo, una decisión por la que desde Alonso & Asociados hemos trabajado intensamente, pues con ella se consigue la meta que con cada acción perseguimos: aumentar el bienestar de millones de personas.

El 14 de febrero, el Parlamento Europeo aprobó su posición sobre la propuesta de la Comisión Europea para modificar las normas europeas de acceso al mercado de servicios internacionales de transporte en autobús y autocar. Frente a la agresiva propuesta liberalizadora de la Comisión Europea, que ponía en peligro el sistema concesional español de líneas de autobuses, la posición del Parlamento supone un reconocimiento a la eficacia del sistema español, a la calidad de los servicios y a la vocación inequívoca de ofrecer una herramienta de movilidad al servicio de todos y en pro del interés. A su vez, el Parlamento -al tiempo que garantiza la liberalización del transporte internacional- ha evitado caer en los cantos de sirena de la liberalización sin reglas y el peligro de las prácticas monopolísticas a que ha llevado en países como Alemania y Francia y que acaba menoscabando los intereses del viajero del bus. En Alonso & Asociados acogemos con satisfacción esta decisión y nos alegra haber participado activamente en este apasionante debate legislativo en beneficio del interés de los ciudadanos españoles y europeos.

El modelo concesional español es único en Europa por sus características. En España todos los servicios de transporte regular de viajeros de uso general por carretera se encuentran sometidos a obligaciones de servicio público. La filosofía sobre la que se asienta el sistema español es la de combinar en un mismo contrato tráficos rentables con otros que claramente no lo son, garantizando un servicio seguro, a un coste asequible, de calidad y con adecuadas condiciones sociales y laborales para los profesionales que lo prestan. Esto viene garantizado por la exclusividad que se otorga al contratista en la prestación del servicio de transporte regular de los viajeros.

Asimismo, en un país con una orografía complicada y una alta dispersión de la población en zonas rurales, la integración en red de tráficos de distinta calidad en un mismo contrato asegura la accesibilidad a todos los núcleos de población y regiones, así como la movilidad de toda la población. La liberalización del mercado del autobús introduciría un nuevo impulso al vaciamiento de la España rural, dado que solo se explotarían aquellas rutas rentables. Al mismo tiempo, este modelo supone un bajísimo coste presupuestario para el Estado en términos de compensación dineraria o fiscal por las obligaciones de servicio público impuestas al contratista. Eso también hace que la flota de autobuses de España sea la más moderna de Europa con vehículos que no llegan de media a los seis años de antigüedad. Además, los servicios prestados por las concesiones cuentan con una buena valoración por parte de los usuarios, como así lo evidencian los controles sobre calidad realizados por el Ministerio de Fomento y, a nivel europeo, el Eurobarómetro (en 2017 España se situaba en 2º lugar del ranking de satisfacción de usuarios).

Por todo ello, resultaría difícil justificar por qué un sistema que funciona, garantizando la movilidad ciudadana a precios y en condiciones de calidad y seguridad más que aceptable, haya de ser modificado; máxime si no entraña elemento de discriminación alguno en relación con la adjudicación de las concesiones y conociendo los efectos negativos de la liberalización en países como Francia y Alemania, donde se han generado situaciones de monopolio u oligopolio que perjudica, en última instancia, a los usuarios.

Como señalábamos al comienzo, la posición del Parlamento Europeo protege modelos como el español organizados en obligaciones de servicio público. Con el debate y futura aprobación por parte del Consejo de la UE (el otro legislador) este nuevo Reglamento de la UE se convertirá en ley en toda la UE.
En Alonso & Asociados estamos orgullosos de haber podido contribuir a este resultado, demostrando que el lobby es un instrumento imprescindible de democracia participativa que redunda en beneficio de todos los ciudadanos.

Si quieres conocer más casos de éxito del lobby y cómo estos han contribuido al bienestar de toda la sociedad, puedes hacerlo en el libro de nuestro socio director, Emiliano Alonso, El lobby en la Unión Europea. Manual del buen uso de Bruselas (Madrid, 2016). Puede encontrar la última versión del libro (2016) aquí y si tiene alguna cuestión al respecto, por favor no dude en contactarnos en info@alonsoasociados.com o en el +32(0)2 230 70 42.

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